Cuidados en casa
Aceites para uñas: cuáles funcionan de verdad
Comparativa de aceites para uñas: jojoba, almendras, argán, camelia, oliva y ricino. Cuál funciona mejor, qué evitar y cómo aplicarlos dos veces al día.

Respuesta rápida
No todos los aceites sirven para las uñas. El que mejor funciona es el aceite de jojoba, porque su molécula es una cera líquida casi idéntica al sebo humano y penetra la queratina del plato ungueal y del pliegue. Le siguen el de almendras dulces (emoliente y económico), el de argán (vitamina E), el de camelia (ligero japonés) y el de oliva (mejor para pies). Aceites especiales: vitamina E pura (antioxidante) y ricino (espeso, para uñas muy secas). Evita los aceites minerales como la parafina: no penetran y dan falsa sensación de hidratación. Aplica dos veces al día con masaje circular y deja absorber.
Resumen
- El aceite de jojoba es el más eficaz por su similitud molecular con el sebo humano.
- El aceite de almendras dulces es la alternativa emoliente y económica.
- El aceite de argán aporta vitamina E y antioxidantes, ideal para cutículas envejecidas.
- El aceite de camelia, tradicional japonés, es ligero y de absorción rápida.
- El aceite de oliva es más pesado y se reserva para pies muy secos.
- La vitamina E pura (tocoferol) es antioxidante y se usa en cure regeneradoras.
- El aceite de ricino es espeso y se reserva para uñas muy secas y agrietadas.
- Los aceites minerales (parafina, baby oil) no penetran y solo tapan la superficie.
- Se aplican dos veces al día con masaje circular y se dejan absorber dos minutos.
- En Yumi's Nails Madrid recomendamos y usamos aceites puros prensados en frío.
Explicación completa
Casi cada semana entra una clienta a casa con un bote de aceite milagroso que le han vendido en internet: aceite de coco, de ricino, de rosa mosqueta, de onagra, aceite mineral con fragancia de frutas. La pregunta es siempre la misma: ¿este aceite funciona para mis uñas? La respuesta corta es: depende del aceite y de para qué lo uses. La respuesta larga es lo que voy a contarte en esta guía comparativa, basada en la composición química de cada aceite y en lo que he visto funcionar en más de una década de manicura a domicilio en Madrid.
Por qué unos aceites penetran y otros no
La uña natural es queratina muerta dispuesta en capas superpuestas como las tejas de un tejado. La cutícula y el pliegue proximal son piel viva, con un manto hidrolipídico que retiene el agua. Para que un aceite hidrate de verdad, su molécula tiene que parecerse al sebo humano en tamaño y en composición. Si la molécula es demasiado grande (aceites minerales), se queda en la superficie y tapa; si es demasiado pequeña y volátil (algunos aceites esenciales), se evapora en minutos.
El sebo humano es una mezcla de triglicéridos, ceras, escualeno y ácidos grasos libres. El aceite que más se le parece es la jojoba, que técnicamente no es un aceite sino una cera líquida. Sus ésteres de cera son casi idénticos a los del sebo humano, por eso penetra la cutícula y el plato ungueal en lugar de quedarse en la superficie. El resto de aceites vegetales tienen triglicéridos de distintos tamaños: el de almendras es medio, el de argán y camelia son ligeros, el de oliva es más pesado, el de ricino es muy viscoso.
Comparativa de aceites vegetales
Aceite de jojoba. El rey. Cera líquida, no aceite. Penetra la cutícula y el plato ungueal, hidrata en profundidad, no deja sensación grasa y es bien tolerado por pieles sensibles. Prensado en frío, sin fragancia. Es la base del 90% de los aceites de cutícula profesionales.
Aceite de almendras dulces. El todoterreno. Emoliente, rico en ácido oleico y linoleico, económico. Se absorbe bien, deja la piel suave y apenasproduce alergia. Ideal para clientas que empiezan una rutina de hidratación y para masaje de manos completo. No es tan penetrante como la jojoba, pero cumple.
Aceite de argán. El antioxidante. Procede de Marruecos, es rico en vitamina E, escualeno y esteroles vegetales. Recomendado para cutículas envejecidas por sol, calefacción o menopausia. Su precio es más alto, pero una gota por uña alcanza para mucho. Mejora la elasticidad del pliegue y retrasa el envejecimiento cutáneo periungueal.
Aceite de camelia. El ligero japonés. Tradicional en la manicura japonesa y en el cuidado del cabello. Se absorbe en segundos, no deja residuo y aporta brillo al plato ungueal. Ideal para clientas que odian la sensación grasa y para usar durante el día, entre actividad y actividad.
Aceite de oliva. El pesado. Rico en ácido oleico y antioxidantes, pero su molécula es grande y se queda en la superficie. No es el mejor para la cutícula de la mano, pero funciona bien en pies muy secos, en talones agrietados y en mascarillas nocturnas con calcetín de algodón. Mejor virgen extra, prensado en frío.
Aceites especiales
Vitamina E pura (tocoferol). No es un aceite vegetal sino un antioxidante puro. Se presenta en cápsulas o en frasco pequeño. Se reserva para cure regeneradoras de dos o tres semanas en cutículas muy dañadas o tras retiradas agresivas de gel. Se aplica una gota por la noche, sola o mezclada con jojoba.
Aceite de ricino. El más espeso. Viscoso, pegajoso, ideal para uñas muy secas y agrietadas con descamación profunda. No se usa solo porque resulta incómodo, sino mezclado con jojoba o almendras al 50%. Tiene reputación popular de hacer crecer la uña más rápido, pero la ciencia no lo respalda: hidrata bien, no acelera la división celular de la matriz.
Aceite de rosa mosqueta. Regenera la piel y aporta vitamina C y A. Útil para el dorso de la mano envejecida y para cicatrices del pliegue, pero no es el más indicado para la cutícula porque puede sensibilizar pieles atópicas. Mejor por la noche y en mezclas.
Qué evitar: aceites minerales y otros trucos
Los aceites minerales (parafina líquida, baby oil, vaselina líquida) son derivados del petróleo. Su molécula es demasiado grande para penetrar la cutícula o la queratina. Quedan en la superficie, dan brillo temporal y sensación grasa, pero no hidratan. Son oclusivos: si la piel ya está hidratada, la sellan; si está seca, la tapan y no la nutren. Los cuticle oils de supermercado económicos suelen llevar parafina como primer ingrediente y solo una gota simbólica de jojoba. Lee siempre la composición.
Evita también los aceites con fragancia sintética agresiva, sobre todo en embarazo y pieles sensibles. La fragancia puede sensibilizar el pliegue y generar dermatitis de contacto. Y los aceites esenciales puros (romero, salvia, mentol) en concentración alta: pueden irritar el pliegue periungueal fino.
Cómo aplicar el aceite: técnica correcta
El aceite no funciona por la cantidad, sino por la constancia y el masaje. La secuencia es: una gota por uña sobre el pliegue proximal, masaje circular de treinta segundos presionando hacia el plato ungueal, extensión al borde lateral para prevenir hangnails, espera de dos minutos para absorber y, si no se va a empujar la cutícula, retirada del exceso con servilleta de papel. Dos veces al día, mañana y noche.
Si la uña está muy seca, se puede subir a tres veces al día durante un mes, combinando jojoba por la mañana y almendras o argán por la noche. Para cure intensiva, vitamina E pura o ricino mezclado con jojoba por la noche durante dos semanas, con guantes de algodón para potenciar la absorción.
Casos reales
Marta, 38 años, Chamberí. Llevaba meses con un aceite de cutícula de droguería que tenía como primer ingrediente parafina líquida. La cutícula seguía seca y los hangnails aparecían cada semana. Le cambié el producto por jojoba pura prensada en frío y le subí la frecuencia a tres veces al día durante el primer mes. En quince días, el pliegue estaba hidratado y los hangnails habían desaparecido. Hoy mantiene jojoba dos veces al día como rutina.
Patricia, 45 años, Pozuelo de Alarcón. Cutículas envejecidas por menopausia y años de sol sin protección. Le recomendé aceite de argán con vitamina E por la noche y jojoba por la mañana. A los dos meses, el pliegue tenía color uniforme, la cutícula estaba fina y transparente, y la piel periungueal había recuperado elasticidad. Hoy alterna argán y camelia según la estación.
Cristina, 29 años, Alcobendas. Uñas muy secas y con descamación superficial (onychoschizia) tras meses de acrílico mal retirado. Le apliqué una cure de tres semanas con ricino mezclado con jojoba al 50% por la noche, con guantes de algodón, y almendras dulces por la mañana. A la cuarta semana, la descamación había descendido al borde libre y la nueva uña crecía sana. Combiné la rutina con refuerzo BIAB a 18€ para proteger la transición.
Cuándo es recomendable
- En uñas naturales sanas como rutina diaria de mantenimiento.
- En cutículas secas, rígidas o con hangnails recurrentes.
- En uñas con esmalte semipermanente o gel para prolongar el sellado.
- En uñas post-retirada de acrílico o gel para regenerar el plato ungueal.
- En invierno, con calefacción, para compensar la caída de humedad.
- En menopausia y embarazo, cuando los cambios hormonales resecan el pliegue.
- En clientas que trabajan con las manos en agua o detergentes sin guantes.
- En pieles sensibles que no toleran cremas con fragancia o conservantes.
- Como base de mascarillas nocturnas con guantes de algodón.
- Antes de la manicura profesional para facilitar el empuje de la cutícula.
Cuándo no es recomendable
- En paroniquia aguda con inflamación y pus: hay que derivar al médico antes.
- En alergia confirmada al aceite concreto (raro pero posible con almendras y argán).
- En heridas abiertas o microcortes recientes en el pliegue.
- Sobre uña recién pintada con esmalte tradicional sin curar: el aceite ablanda el esmalte.
- Inmediatamente tras aplicar primer o deshidratante de gel: levanta el producto.
- En menores con cutícula sana: basta con crema de manos, no hace falta aceite.
- En infección fúngica activa del pliegue: tratar primero con médico.
- En clientas con dermatitis atópica en brote: consultar al dermatólogo antes de aceites.
- Si el aceite está rancio o caducado: pierde propiedades y huele mal.
- En pieles muy grasas con acné periungueal: el aceite puede empeorar el cuadro.
Ventajas
- La jojoba penetra la cutícula y el plato ungueal, no queda en la superficie.
- Los aceites vegetales puros son bien tolerados por pieles sensibles.
- Prolongan la duración del esmalte semipermanente hasta una semana más.
- Previene el 80% de los hangnails y desgarros del pliegue.
- Mantienen la elasticidad de la cutícula y retrasan el envejecimiento.
- El argán y la vitamina E aportan antioxidantes que combaten radicales libres.
- El ricino, en cure, recupera uñas muy secas y con descamación profunda.
- El oliva y la camelia son económicos y accesibles en cualquier supermercado.
- Un bote de 15 ml dura meses: el coste por aplicación es mínimo.
- Compatible con embarazo, lactancia y pieles sensibles si se elige aceite puro.
Desventajas
- La jojoba pura cuesta más que los aceites minerales de supermercado.
- Algunos aceites comerciales llevan fragancia que sensibiliza pieles atópicas.
- Si se aplica en exceso, deja sensación grasa en teclado, móvil y ropa.
- La mejora no es instantánea: se nota a partir de la segunda semana de uso constante.
- No sustituye la crema de manos: el aceite hidrata la cutícula pero no el dorso.
- El aceite de ricino es incómodo y pegajoso si se usa solo.
- Los aceites rancios o caducados huelen mal y pierden propiedades.
- No es tratamiento médico: si hay infección, el aceite no cura.
- Algunos aceites esenciales pueden irritar el pliegue periungueal fino.
- Requiere constancia: dos veces al día, todos los días, sin excepción.
Paso a paso
- Lavado previo de manos: con agua tibia y jabón neutro, sin detergente agresivo.
- Secado suave: a palmaditas con toalla de algodón, sin frotar el pliegue.
- Elección del aceite: jojoba para rutina, argán para envejecimiento, ricino para cure.
- Apertura del bote: si es con cuentagotas, una gota por dedo es suficiente.
- Aplicación en el pliegue proximal: deposita el aceite justo encima de la cutícula.
- Masaje circular: treinta segundos por uña, presionando hacia el plato ungueal.
- Extensión al borde lateral: masajea también el pliegue donde salen los hangnails.
- Espera de absorción: dos minutos sin tocar nada para que el aceite penetre.
- Empuje opcional: solo si es tras el baño, con palo de naranjo envuelto en algodón.
- Limpieza del exceso: retira el sobrante con servilleta de papel, sin arrastrar.
- Crema de manos complementaria: aplica crema con urea al 5% sobre el dorso.
- Sellado nocturno: si es de noche, guantes de algodón para potenciar la absorción.
- Repetir mañana y noche: la constancia es más importante que la cantidad de producto.
- Limpieza del palo de naranjo: deséchalo tras cada uso o límpialo con alcohol isopropílico.
Consejos profesionales
- Lee siempre la lista de ingredientes: el primer componente debe ser el aceite vegetal, no la parafina.
- Compra aceites prensados en frío y en botella opaca: la luz degrada la vitamina E.
- Guarda el aceite en lugar fresco y oscuro, nunca en el baño con humedad constante.
- Si llevas esmalte semipermanente, aplica aceite dos veces al día para prolongar el sellado.
- Cambia la lima de cartón por una de cristal: el cartón desgarra, el cristal sella.
- Para cure intensiva, mezcla jojoba y ricino al 50% y aplícalo por la noche con guantes de algodón.
- En invierno sube a tres veces al día y añade crema de manos con ceramidas.
- Si el aceite escuece, revisa el ingrediente: puede haber fragancia o conservante agresivo.
- Las clientas embarazadas deben evitar aceites con esencias como romero o salvia.
- Una vez al mes, exfolia el pliegue con una mezcla de azúcar y aceite de almendras.
- No mezcles aceites de marcas distintas: las mezclas pueden oxidarse y perder eficacia.
- El aceite no hace crecer la uña más rápido, pero mantiene sana la matriz mientras crece.
- Aplica aceite también en los pies: las cutículas del dedo gordo se agrietan con facilidad.
- Si trabajas con las manos en agua, aplica aceite antes y después del turno.
- Renueva el bote cada seis meses una vez abierto: los aceites vegetales se oxidan.
Errores más frecuentes
- Comprar aceites con parafina como primer ingrediente: no penetran y solo tapan.
- Aplicar aceite una vez a la semana y esperar resultados: la constancia es clave.
- Usar aceite de oliva en la cutícula de la mano: es pesado y deja sensación grasa.
- Confundir el aceite de ricino con un aceite milagroso para el crecimiento de la uña.
- Mezclar varios aceites comerciales esperando sinergia: lo habitual es oxidar los activos.
- Aplicar aceite sobre esmalte tradicional sin curar: el aceite ablanda el esmalte.
- Guardar el aceite en el baño con humedad y luz: se oxida antes de tiempo.
- Masajear con fuerza excesiva y generar microdesgarros en la cutícula frágil.
- Confiar en aceites con fragancia sintética en pieles sensibles o embarazo.
- Aplicar demasiado aceite: una gota por uña es suficiente, el exceso se retira.
- No hidratar los pies: las cutículas del pie también necesitan aceite dos veces al día.
- Usar aceites esenciales puros (romero, mentol) sin diluir sobre el pliegue: irritan.
Mitos
- Mito 1. Todos los aceites valen para hidratar las uñas. Falso. Solo los que tienen una molécula similar al sebo humano penetran la cutícula y el plato ungueal. La jojoba es la más eficaz; los aceites minerales no penetran y solo tapan la superficie.
- Mito 2. El aceite de ricino hace crecer la uña más rápido. Falso. El ricino es espeso y emoliente, hidrata muy bien, pero no acelera la división celular de la matriz. El crecimiento depende de genética, nutrición y salud general.
- Mito 3. El aceite de coco es ideal para las uñas. Parcialmente cierto. Hidrata la piel, pero su molécula es grande para el pliegue periungueal y se queda en la superficie. Mejor para el cabello y el cuerpo que para la cutícula.
- Mito 4. El aceite de oliva es tan bueno como la jojoba. Falso. El de oliva es más pesado y apenas penetra la cutícula de la mano. Para pies muy secos y talones agrietados funciona, pero para la manicura diaria es inferior a la jojoba.
- Mito 5. El aceite hace levantar el esmalte semipermanente. Falso si se aplica sobre la cutícula y el borde libre, no bajo el esmalte. Al contrario, el aceite mantiene la elasticidad del pliegue y prolonga el sellado del semipermanente hasta una semana más.
- Mito 6. La vaselina es un buen hidratante de uñas. Falso. La vaselina es oclusiva: sella la humedad existente pero no aporta lípidos ni penetra. Si la uña ya está seca, la vaselina no la hidrata, solo la tapa.
- Mito 7. Cuanto más caro el aceite, mejor. Falso. El precio no garantiza la calidad. Lo importante es que sea 100% puro, prensado en frío y sin fragancia. Un bote de jojoba pura de 15 ml puede costar 8 euros y durar meses.
- Mito 8. Los aceites esenciales potencian el efecto del aceite de cutícula. Parcialmente cierto. Algunos como la manzanilla o el árbol de té tienen propiedades, pero en concentración alta irritan el pliegue periungueal. Mejor usar aceites vegetales puros sin esencias.
- Mito 9. El aceite de almendras es igual de eficaz que la jojoba. Parcialmente cierto. El de almendras es emoliente y bien tolerado, pero su molécula es menos similar al sebo humano y penetra menos. Es una buena alternativa económica, no un sustituto equivalente.
- Mito 10. El aceite de argán solo sirve para el cabello. Falso. El argán es rico en vitamina E y antioxidantes, y funciona muy bien en cutículas envejecidas por sol, calefacción o menopausia. Una gota por uña por la noche mejora la elasticidad del pliegue en semanas.
- Mito 11. Si llevas uñas de gel no hace falta aceite. Falso. El gel y el semipermanente no hidratan el pliegue; al contrario, el limado y la acetona de la retirada lo resecan más. El aceite es obligatorio durante todo el ciclo de la manicura artificial.
- Mito 12. Un aceite con buena fragancia es mejor que uno sin olor. Falso. La fragancia no aporta hidratación y puede sensibilizar pieles atópicas o reactivas. Los aceites profesionales son inodoros o con olor natural muy sutil.
Preguntas relacionadas
- ¿Cuál es el mejor aceite para las uñas?
- ¿El aceite de jojoba estropea el esmalte semipermanente?
- ¿El aceite de ricino hace crecer las uñas más rápido?
- ¿El aceite de oliva es bueno para las cutículas?
- ¿Cuántas veces al día hay que aplicar aceite de uñas?
- ¿La vaselina hidrata la cutícula?
- ¿El aceite de coco sirve para las uñas?
- ¿Qué aceite es mejor para uñas muy secas y agrietadas?
- ¿Los aceites minerales son buenos para las uñas?
- ¿Puedo mezclar varios aceites para potenciar el efecto?
- ¿El aceite de argán sirve para las uñas o solo para el cabello?
- ¿Cómo se aplica el aceite de cutícula correctamente?
Conclusión
El mundo de los aceites para uñas está lleno de marketing y de promesas milagrosas, pero la ciencia es clara: solo los aceites con una molécula similar al sebo humano penetran la cutícula y el plato ungueal. La jojoba es la ganadora indiscutible, seguida de la almendras dulces, el argán y la camelia. Los aceites minerales, la vaselina y los aceites con fragancia sintética son, en el mejor de los casos, un parche temporal y, en el peor, una fuente de dermatitis.
La buena noticia es que la rutina es sencilla y barata: un bote de jojoba pura prensada en frío, dos veces al día, masajeada con paciencia. La diferencia entre una clienta que usa aceite de calidad y una que usa cualquier producto de supermercado se nota en dos semanas. La manicura dura más, el pliegue tiene color uniforme, los hangnails desaparecen y la uña nueva crece más sana.
Mi consejo profesional, después de años probando y comparando aceites en Yumi's Nails Madrid, es este: invierte en un buen aceite de jojoba pura y olvídate de los productos milagrosos. Es el hábito más barato y más rentable que puedes adoptar para tus uñas y cutículas.
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El aceite correcto, dos veces al día, cambia tus uñas en dos semanas.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el mejor aceite para las uñas?
El aceite de jojoba, porque su molécula es una cera líquida casi idéntica al sebo humano y penetra la cutícula y el plato ungueal en lugar de quedarse en la superficie. Las alternativas válidas son el aceite de almendras dulces (emoliente y económico), el de argán (vitamina E) y el de camelia (ligero). Los aceites minerales como la parafina no penetran y solo tapan la superficie.
¿El aceite de jojoba estropea el esmalte semipermanente?
No, si se aplica correctamente sobre la cutícula y el borde libre, no sobre el esmalte sin curar. Al contrario, el aceite mantiene la elasticidad del pliegue y prolonga el sellado del semipermanente hasta una semana más. Lo único que hay que evitar es aplicar el aceite antes del primer o deshidratante de gel, porque levanta el producto.
¿El aceite de ricino hace crecer las uñas más rápido?
No. El aceite de ricino es espeso y emoliente, hidrata muy bien y es útil en cure intensivas para uñas muy secas, pero no acelera la división celular de la matriz. El crecimiento de la uña depende de genética, nutrición y salud general. La reputación popular del ricino como aceite milagroso no está respaldada por la ciencia.
¿El aceite de oliva es bueno para las cutículas?
No es la mejor opción para la cutícula de la mano porque su molécula es grande y se queda en la superficie, dejando sensación grasa. Sí funciona bien en pies muy secos y talones agrietados, en mascarillas nocturnas con calcetín de algodón. Para la cutícula de la mano, mejor jojoba, almendras o argán.
¿Cuántas veces al día hay que aplicar aceite de uñas?
Dos veces al día, mañana y noche. Una gota por uña masajeada treinta segundos es suficiente. La constancia importa más que la cantidad: aplicar aceite una vez a la semana no produce resultados visibles. En invierno o en uñas muy secas, se puede subir a tres veces al día durante el primer mes de cure.
¿La vaselina hidrata la cutícula?
No exactamente. La vaselina es oclusiva: sella la humedad existente pero no aporta lípidos ni penetra la piel. Si la cutícula ya está hidratada, la vaselina ayuda a retenerla; si está seca, no la hidrata, solo la tapa. Mejor usar aceite de jojoba puro, que sí penetra y repone el manto hidrolipídico.
¿El aceite de coco sirve para las uñas?
Parcialmente. El aceite de coco hidrata la piel, pero su molécula es grande para el pliegue periungueal y se queda en la superficie. Mejor para el cabello y para el cuerpo que para la cutícula. Para la manicura diaria, jojoba o almendras son más eficaces. El coco se puede reservar para mascarillas nocturnas de manos mezclado con urea.
¿Qué aceite es mejor para uñas muy secas y agrietadas?
Para uñas muy secas con descamación profunda, lo mejor es una mezcla al 50% de aceite de jojoba y aceite de ricino, aplicada por la noche con guantes de algodón durante dos o tres semanas. El ricino es espeso y emoliente, la jojoba penetra. Se complementa con aceite de almendras por la mañana y crema con urea al 10%.
¿Los aceites minerales son buenos para las uñas?
No. Los aceites minerales como la parafina líquida o el baby oil son derivados del petróleo con una molécula demasiado grande para penetrar la cutícula o la queratina. Quedan en la superficie, dan brillo temporal y sensación grasa, pero no hidratan. Son oclusivos: si la piel ya está hidratada, la sellan; si está seca, la tapan y no la nutren.
¿Puedo mezclar varios aceites para potenciar el efecto?
Sí, pero con cuidado. Las mezclas caseras con aceites de composición similar (jojoba con almendras, o jojoba con ricino) funcionan bien. Lo que no se debe hacer es mezclar aceites de marcas distintas con conservantes y fragancias diferentes, porque se pueden oxidar o perder eficacia. Mejor un aceite puro bien elegido que una mezcla complicada.
¿El aceite de argán sirve para las uñas o solo para el cabello?
Sirve perfectamente para las uñas. El argán es rico en vitamina E, escualeno y esteroles vegetales, y funciona muy bien en cutículas envejecidas por sol, calefacción o menopausia. Una gota por uña por la noche mejora la elasticidad del pliegue en semanas. Es más caro que la jojoba, pero una gota alcanza para mucho.
¿Cómo se aplica el aceite de cutícula correctamente?
Una gota por uña sobre el pliegue proximal, masaje circular de treinta segundos presionando hacia el plato ungueal, extensión al borde lateral para prevenir hangnails, espera de dos minutos para absorber y retirada del exceso con servilleta de papel. Dos veces al día, mañana y noche. Para cure intensiva, se aplica por la noche con guantes de algodón.
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